

La cizaña
La cizaña es una planta que realmente existe. Una hierba que tiene propiedades bien desagradables:
Como hierba, es difícil de distinguirla del trigo.
Cuando crece, su sistema de raíces se desarolla horizontalmente y cruzan las del trigo, que es vertical. Si se arranca la cizaña, se arranca el trigo con él.
Y hacen falta muy pocos granos de cizaña en una bolsa de trigo para que el pan sea amargo e incomible.
Una parábola sobre la paciencia de Dios.
Una paciencia que se va a ejercer inclusive en el Sheol hasta el juicio final. Porque para los orientales no hay más que un solo juicio: el Juicio general. Aquí y allá, en el Sheol, la misma misericordia sera propuesta a todos, llevando a algunos a la conversión y a otros a la perdición.
LA PERLA DE LA PERLA
He aquí una perla realmente gestual. La cizaña, una planta que forma a partir de un mismo pie, un ramillete dividido en pequeñas espigas. Haremos la mímica de esto con la mano izquierda, los dedos hacia arriba y separados. Para el trigo, haremos la mímica con los dedos de la mano derecha hacia arriba, reagrupados, como la espiga de trigo. Es sorprendente que esta geometría (dividido vs reunido) la encontramos también en el sistema de raíces de estas plantas: dividido y horizontal para uno, y reunido y vertical para el otro, pero esta vez hacia abajo.
